Este Centro de Arte Dramático se sitúa en el Ramonal, Santa Cruz de Tenerife, en un área de equipamientos docentes, entre los que se encuentra la actual Facultad de Bellas Artes y el Conservatorio de Música, que tienen como eje la calle Pedro Suárez, desde la que existe un gran desnivel hasta la cota natural del terreno. Debido a esta situación, los edificios docentes construidos a lo largo de este eje se encuentran hundidos, dando una imagen incompleta de edificio público recortado, siendo además un obstáculo para las vistas, en una zona de fuerte pendiente en la que existe una imagen privilegiada de la ciudad. El proyecto aprovecha el desnivel existente, haciendo corresponder la cota de la cubierta con la rasante de la calle, disponiendo los usos del programa por debajo de este nivel. De esta forma se aprovecha el potencial paisajístico del lugar, y se evita una imagen recortada del edificio, que se presenta a la ciudad como una gran "tarima", escenario urbano con la ciudad y el paisaje como telón de fondo, un foro público donde los actores serán los ciudadanos y donde la ciudad y el paisaje de la isla cobran importancia como fondo de escena. El espacio teatral no se reduce al edificio codificado, al que estamos acostumbrados a acudir, puede ser una plaza en la que se erige temporalmente una tarima, alrededor de la cual se reúne el gentío transeúnte. La idea esencial de tarima como espacio escénico se substrae aquí de su contexto habitual y se relaciona con los elementos de la vida cotidiana: la calle, la ciudad, el macizo de Anaga y el mar. Por otro lado, el patio interior cubierto, generado por el despliegue en las tres dimensiones de la superficie de madera de la cubierta, se concibe como una "caja escénica" que se abre hacia la ciudad, y se afirma como punto de referencia espacial del edificio, lugar de relación e intercambio donde la acción, al desplegarse, dibuja el espacio de la representación. La caja escénica, orientada al este, está definida por sus dos laterales: un cuerpo alargado de hormigón que tiene continuidad en la actual sede de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, contiene en sus distintos niveles los espacios docentes, el almacén y la consejería. Enfrentado a éste, la piel de madera define un cuerpo de menor dimensión que se abre al norte, y alberga los espacios de los órganos de gobierno y administración, las áreas de profesores y alumnos, y la biblioteca, ésta última directamente relacionada con el patio interior y el jardín perimetral. El patio interior, definido como un plano inclinado quebrado, que se adapta a la ligera pendiente del terreno, es el elemento de referencia geográfica del edificio. Su relieve-graderío,"patio de butacas" al aire libre, se orienta hacia una pequeña plataforma. Asimismo, este espacio interior de relación vertebra los recorridos peatonales, a través de una senda rampante, que relacionan los diferentes espacios escénicos del edificio, mediante la geometría oblicua del zigzag.