Un nuevo paisaje prefabricado reproduce con nostalgia un paisaje natural a punto de desaparecer. Un gran muro artificial reproduce la huella reflejada, la memoria del límite natural que existió. Y emerge rotundo en un nuevo recinto ajardinado sin identidad ni coherencia, recortándose para contener un programa definido y diferenciado. Se establecen ámbitos propios interiores y cubiertos exteriores que permiten una ampliación de cada ámbito específica y una continuidad espacial del conjunto.