Montaña, piedra, agua; construir en la piedra, construir con la piedra, construir en la montaña: nuestros intentos de dar a esa cadena de palabras una interpretación arquitectónica, de trasladar a la arquitectura su significado y su sensualidad, guiaron nuestro diseño del edificio y le fueron dando forma paso a paso. Por consiguiente, el proceso de diseño consistió en una exploración lúdica, pero paciente, que evitaba rígidos modelos formales.
Un espacio interior continuo, como una cueva geométrica, serpentea a través de la estructura de grandes bloques de piedra del edificio, creciendo en tamaño a medida que se va alejando de las estrechas cavernas situadas en el lado de la montaña y se va aproximando a la luz de la parte frontal. En esta zona del edificio hay un cambio de percepción. El mundo exterior penetra a través de grandes huecos y se funde con el sistema excavado de cavernas. El edificio en su conjunto se asemeja a una gran roca porosa. En aquellos puntos donde esta "gran roca" se proyecta fuera de la pendiente, la estructura de caverna -tallada con precisión- se convierte en fachada. Y esta roca está construida en piedra. La sección y el perfil de la estructura en su conjuntoestán determinados por una serie continua de estratos de piedra natural -capa sobre capa de gneis de Vals, extraido de una cantera situada a mil metros valle arriba, transportado hasta el lugar de construcción y colocado de nuevo en la misma ladera.
Los muros se han construido a imitación de viejos diques. En términos estructurales, forman un compuesto homogéneo de bloques de piedra superpuestos y hormigón reforzado. No hay revestimiento en la piedra, el hormigón o la cerámica. Todo está monolíticamente concebido, constituido y construido. Esta técnica, que los trabajadores de la construcción han apodado "mampostería compuesta de Vals", fue desarrollada expresamente para el edificio.