Se trata de un edificio construido en Caleta de Fuste, una de las playas más visitadas de la isla. El sistema constructivo está definido por una estructura convencional de hormigón y la piel de cerramiento de fachadas es un conjunto donde se alternan paneles prefabricados de hormigón arquitectónico con superficies revestidas con piedra natural y grandes ventanales.
Los prefabricados de hormigón blanco pigmentado se elaboraron a pie de obra en una instalación efímera gracias a la fabricación en Cataluña de moldes autónomos de poliéster estratificado para cuyo texturizado se produjo un modelo sobre el que se trabajo artesanalmente dos tipos de textura: una primera textura que simula el oleaje del mar y la segunda que imita una retícula propia de los waffers.