Can Caralleu , Barcelona

Es una obra que completa un planeamiento urbanístico complejo orientado a la titularidad pública del suelo sobre unos terrenos de titularidad inicialmente privada. La gestión urbanística del equipamiento es consecuencia de la colaboración entre la Fundación, el Ayuntamiento de Barcelona y un equipamiento residencial universitario, resolviendo un sector de un barrio periférico con sus necesidades urbanas y de accesibilidad.
La forma del solar (poligonal, muy alargado y con un significativo estrechamiento en el centro), la topografía y los parámetros urbanísticos fueron los principales condicionantes para proyectar un edificio integrado en el entorno, con presencia desde la Ronda de Dalt. El emplazamiento de la nueva Sede de la “Acadèmia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i de Balears” contribuye a fomentar la polarización de la ciudad hacia uno de los barrios periféricos situado en la falda de Collserola.
El edificio surge como respuesta a plantear una construcción articulada que se adapta a las condiciones morfológicas del terreno natural en donde se ubica. El edificio que ofrece un aspecto lineal e integrado desde el exterior, proporciona accesos a los espacios de todo el programa, algunos de ellos enterrados o semienterrados.
Debido a las condiciones urbanísticas el programa se resuelve en su gran parte bajo la rasante natural del terreno, por lo que la construcción de hormigón de contención forma los espacios principales bajo rasante y las cubiertas se convierten en espacios urbanos visibles desde la calle. El edificio se destina a la divulgación de los avances de las ciencias médicas entre el gran colectivo médico de Cataluña y Baleares, formado por más de 70 sociedades y 21.000 socios.
Aprovechando el gran desnivel del terreno, el programa se compone de:
- zona administrativa situada sobre la cota natural del terreno y en planta primera.
- zona de actividades académicas: Salas de sesiones, salas de conferencias, biblioteca, laboratorios.
Situado todo bajo la rasante del terreno. La planta sótano -1 se ilumina y ventila cenitalmente, de forma natural, y la planta sótano -2 artificialmente.
- zona de jardines y terrazas: La cubierta del auditorio se convierte en una gran terraza para actos públicos al exterior.
Los elementos fundamentales del proyecto son: la posibilidad de luz natural, en muchos casos cenital, en el interior y la utilización básicamente del acero y del hormigón blanco, con los que se obtienen recursos suficientes para articular y resolver un edificio que se extiende más de 80 metros de longitud en un emplazamiento sinuoso y con un programa complejo y de espacios muy variables.
Debido a las características del edificio se utilizan distintos recursos constructivos sobre y bajo la
rasante del terreno. Así el volumen semienterrado se resuelve básicamente mediante muros pantalla y forjados reticulares, mientras que la estructura del volumen sobrerrasante está resuelta con pilares metálicos en fachada y muros de hormigón blanco.
La combinación de acero y hormigón blanco además de dar solución a la imagen final del edificio,
dotándolo de expresividad (el primero como elemento lineal y el segundo como configurador de los
cerramientos macizos), facilita el sistema constructivo: el acero resuelve el encofrado del mismo
hormigón en la mayoría de casos.
Tanto los sistemas de montaje de encofrados como los tableros fenólicos se trabajaron con sistemas standard, utilizando los dividales y la junta no tratada entre encofrados como elemento expresivo del material.
La explicación del proyecto puede profundizar en la relación directa arquitectura-construcción-estructura que la obra expresa. La utilización del hormigón blanco desde los elementos de cimentación/contención condicionaron toda la construcción.
foto:Juan Trias de Bes arq.
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Juan Trías de Bes